En esta segunda parte, Brandon comenta cómo llegó a contactar con el productor del disco, y los significados de algunas canciones, entre otras cosas;
Después de un par de salidas en falso con algunos músicos muy talentosos, decidí literalmente llevarme los problemas a casa y seguir forzando la máquina, sin importar cuál fuera el resultado. Mi tenacidad me llevó a través del país, hacia Nueva York, donde empecé a trabajar al norte del estado con Dave Fridmann. Su discografía habla por si misma en efecto. E incluso de camino hacia su estudio rural y remoto, yo todavía no estaba seguro de cómo ibamos a ejecutar esta tanda de canciones. Pero nos llevó apenas un par de horas antes de que yo entendiera lo que necesitaba hacer. ¡Iba a tocar todos los instrumentos yo mismo! Bueno, casi todos. Dave es un mago de los teclados, y yo no iba a rechazar unas cuerdas y teclados chulos solo porque quería satisfacer a mi yo maniático del control. Yo me encargué de tocar las guitarras, batería, bajo, timbales, cascabeles, liras, percusión, palmas, silbatos, flautas y panderetas en este disco. Y aunque pueda sonar como un tipo que no sabe tocar y que entiende esos instrumentos de primera mano…es…yo…umm. Bueno, simplemente lo dejaremos así.
A lo que sí suena, en mi humilde opinión, es a un tipo en una habitación rodeado de juguetes que tiene un infinito entusiasmo por descubrir lo que hace cada uno, y se le ha dado barra libre para que haga tanto ruido como le apetezca.









Mike Einziger